"Guerra y Paz" Entrevista a U2 en 1983

A 30 años de la publicación de "War", el disco que les sirvió de trampolín para el éxito multitudinario, la Rolling Stones española rescata la primera entrevista que la edición norteamericana de "Rolling Stone" les hizo a unos ingenuos U2: un texto en el que se habla de la religión, de los problemas en Irlanda del Norte y en el que el cantante, un tal Bono Vox, reconoce que es "un bocazas".


Gracias a U2Valencia.com por la transcripción.


GUERRA Y PAZ
Por James Henke, publicada el 9 de junio de 1983

Bono Vox le gusta verse como un revolucionario, un hombre con una misión. Y cuando se enciende, que es casi todo el tiempo, le encanta hablar. Si está con un grupo de gente, domina la conversación. Y si es un cara a cara, la otra persona podrá darse por satisfecha si consigue meter una cuña. Es como si el chaval no pudiera evitarlo, debe propagar el mensaje.

Ahora, con U2 en el cielo volando de un concierto en Londres a otro en Glasgow, Bono está en racha. El asunto a tratar es por qué siente que U2 es un grupo especial, y por qué han conseguido seguidores tan fieles a ambos lados el Atlántico. En un momento en el que la música pop está dominada por grupos de sintetizadores con mucho estilo y elegancia, cuya máxima preocupación parece ser hacer bailar a la gente y que olviden los problemas del mundo, U2 son una excepción.

Por un lado, son un grupo de rock en el sentido más tradicional. Guitarra, bajo y batería: ni teclados electrónicos ni baterías computarizadas. De acuerdo, su sonido es moderno, dominado por la explosiva batería de Larry Mullen y la guitarra neopsicodélica de Dave "The Edge" Evans— pero están muy lejos de los technofunkster modernos. Y War su tercer álbum, no huye de los asuntos importantes: sus canciones tratan temas tales como la lucha en Irlanda del Norte, la de Solidaridad en Polonia y el terror nuclear.

No, definitivamente no se puede decir que el grupo siga la moda. Nada de peinados modernos. Ni sesiones fotográficas en Vogue o The Face. Unos vaqueros negros y una chaqueta militar sirven, gracias. Y su estilo de vida tampoco tiene mucho que ver con el del rockero al uso. Aunque no sigan a ninguna iglesia en particular, tres de ellos —Bono, Mullen y Evans— son devotos cristianos. No fanáticos, aclaro, pero si se aburren en los viajes entre concierto y concierto, puede ser que tomen el Buen Libro y lean unos cuantos versículos.

Y todos esos factores, piensa Bono, hacen a U2 verdaderamente revolucionarios. "En última instancia, el grupo es totalmente rebelde, por nuestra posición contra lo que la gente acepta como rebelión", dice. "Todo eso de las estrellas de rock metiendo coches en piscinas... eso no es rebelión. A la gente le gustaría si lo hiciéramos, y nuestra compañía estaría encantada de pagar los costes, porque saldríamos en las noticias y venderíamos más discos, pero eso no es rebelión".

"La revolución empieza en casa, en tu corazón, en tu negativa a comprometer tus creencias y tus valores. No me interesa la política de la gente que se defiende con palos y piedras, sino la política del amor. Creo que no hay nada más radical que dos personas que se quieren, porque es muy poco frecuente".

Hay dos explicaciones sobre cómo Paul Hewson acabó llamándose Bono Vox. Una es que es una mala traducción al latín de la expresión "buena voz", un alias apropiado para un cantante. La otra es que viene de una marca británica de sonotones, un aparato que nadie necesita si Bono está cerca.

"Soy un bocazas", admite. "Cuando formamos el grupo, yo era el guitarrista solista, cantante y compositor. Nadie me chistaba al principio. Pero luego me convencieron para que dejara de ser solista y agarrara la guitarra rítmica. Y luego, para que dejara la rítmica y fuera solo el cantante. Y luego trataron de que dejara de ser cantante y fuera el manager, pero ahí me planté. Por arrogancia, imagino".

U2 tomaron forma en 1978 en el instituto Mount Temple de Dublín. Larry Mullen era el único con experiencia: había tocado percusión en una banda de música. Cuando le echaron por su pelo largo, decidió formar un grupo de rock y puso un anuncio en el tablón de anuncios del instituto. Bono, el bajista Adam Clayton, el guitarrista Dave Evans (apodado "The Edge" aparentemente por la forma de su cabeza) y su hermano Dick, también guitarrista, respondieron (Dick lo dejó para irse a la universidad, aunque se ha dado a conocer con el grupo de postpunk Virgin Prunes).

Todos los miembros del grupo han crecido en familias de clase media o media-baja: el padre de Clayton es piloto de Air Lingus, el de The Edge es un ingeniero que diseña sistemas de calefacción en el garaje familiar, y los de Bono y Mullen son funcionarios. Y sus familias ayudaron a los chavales a que el grupo despegara.

Los primeros ensayos, por ejemplo, tuvieron lugar en el cobertizo del jardín tras la casa de The Edge, en el suburbio dublinés de Malahide Village. "Se tomaban la música muy en serio", recuerda Gwenda Evans, la madre de The Edge: "Venían cada mañana a las diez y trabajaban muy duro. Yo les hacía la comida. Me sorprendía lo en serio que se lo tomaban".

Pese a ello, se dieron cuenta de que sus habilidades eran escasas y no les daban para hacer versiones de grupos como Television, Talking Heads o Patti Smith, los artistas que les gustaban. Así que decidieron escribir su propio material.

Peso si querían que el grupo avanzara, necesitaban un manager, y la única persona que conocían capaz de hacer ese trabajo era Paul McGuinness. Aunque su currículum se basaba esencialmente en el cine — trabajó en películas como "Zardoz" y "El primer gran asalto al tren" y dirigió anuncios en Dublín — también había sido manager de un grupo llamado Spud. De hecho, les consiguió un contrato en Suecia, un gran logro considerando el — según se dice — limitado talento del grupo.

Al principio, McGuinness se resistió a las insinuaciones de U2. Eran tan persistentes, sin embargo, que finalmente accedió a ir a verlos, para así poder decirles de una vez por todas que no estaba interesado. Pero ocurrió lo inesperado. "La forma de tocar de The Edge era bastante genuina", recuerda McGuinness. "Y Bono miraba al público como si dijera: 'Atreveos a devolverme la mirada'. Y yo sólo había visto antes a artistas que miraban por encima del público aun punto imaginario. Había algo especial en ellos".

Así que McGuinness se enganchó y él y U2 (se decidieron por ese nombre tras descartar otros como Feedback y The Hype) se dedicaron a buscar un contrato. Consiguieron criticas favorables en semanarios musicales como Sounds y New Musical Express, resultado de la astuta táctica de Bono de entregar personalmente los demos del grupo a periodistas que podrían apreciar su sonido. Pero les costó convencer a los A&R de las compañías de discos. Después de varios infructuosos conciertos de presentación en Londres, la banda decidió montar su propia gira por Irlanda, que culminó en una actuación en un recinto para 2.000 personas en Dublín, algo que ningún grupo sin contrato había intentado antes. Bill Stewart, A&R de Island Records, el sello de Chris Blackwell, vio el concierto y los fichó.

Pero ahí no acabaron los rechazos. Poco antes de que se editara su primer álbum, Boy, McGuinness recibió una carta de Warner, la compañía que distribuye a Island en EEUU. "Había mandado un demo a Warner meses antes, cuando aún no habíamos firmado con Island", explica McGuinness, "y me la devolvieron diciendo que no les interesaba". Así que les respondió rápidamente: "Pensé que les gustaría saber que iban a editar nuestro disco unas semanas después".

"Creo que vamos a ser un grupo grande", proclamó Bono Vox cuando Boy salió en EEUU, a principios de 1981. "Hay cierta química que hacía especiales a los Stones, los Who y los Beatles, y creo que también es especial en el caso de U2" .

Fue, desde luego, un vacile espectacular, sobre todo saliendo de la boca de un chico de 21 años. Pero el exuberante sonido de Boy ofrecía una alternativa fresca tanto a las manidas bandas rockeras de cadena de montaje tipo Journey, como a la mecánica música de algunos de los punks de segunda generación del Reino Unido. El resultado fue que el álbum recibió elogios entre los críticos, y cuando U2 fueron a EE UU para una gira de tres meses, su enérgico espectáculo hizo que creciera el número de sus seguidores.

El LP vendió casi 200.000 copias, pero U2 aún estaban lejos de ser un grupo de éxito en EEUU. Así que cuando October, el siguiente disco, salió al año siguiente, McGuinness dio con una buena idea para promocionarlo: meter al grupo en el gigantesco desfile neoyorquino del día de San Patricio. Un grupo irlandés. Un desfile irlandés. Cientos de miles de personas los verían. Genial, ¿no?

Bueno, no del todo. Después de que McGuinness hiciera todas las gestiones para incluir al grupo en el desfile, averiguó que había una posibilidad de que el mariscal honorario fuera Bobby Sands, el militante del IRA que el año anterior había muerto tras una huelga de hambre. Tanto McGuinness como los miembros de U2 estaban decepcionados con la lucha incesante entre protestantes y católicos en Irlanda del Norte y opinaban que las tácticas terroristas del IRA no ayudaban en absoluto a conseguir la paz. Seguramente los organizadores del desfile entenderían que el grupo ya no quisiera participar en las festividades...

Así que McGuinness llamó al amigo que le había ayudado a incluir al grupo en el desfile. Los dos se reunieron en un bar de Nueva York, pero McGuinness pronto se encendió con el debate sobre el IRA. "Mi amigo me decía que bajara la voz", recuerda McGuinness: "El bar estaba lleno de policías de Nueva York, polis irlandeses, y pensaba que nos iban a matar".

Así que U2 no recorrieron la 5ª avenida en carroza. En su lugar, ese día de San Patricio tocaron en el Ritz, una de las salas de rock de Nueva York. Pero la experiencia iba a tener un profundo efecto en la dirección musical del grupo.

Varios meses después, U2 estaban actuando en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, escenario de gran parte de la violencia del país. A mitad del concierto, Bono presentó una canción nueva.

"Escuchen, ésta se llama Sunday Bloody Sunday. No es una canción de rebelión, es de esperanza y de indignación", dijo al público, la mayoría de los cuales, sin duda, identificaron el título con el día de 1972 en el que las tropas británicas abrieron fuego sobre manifestantes católicos desarmados, matando a 13.

Luego, Bono leyó algunos versos de la canción: "Broken bottles under children's feet / Bodies strewn across the dead end street / But I won't heed the battle call / It puts my back up / Puts my back up against the wall". Traducción: "Botellas rotas bajo los pies de los niños/ Cuerpos esparcidos en callejones sin salida/ No atenderé la llamada a la batalla/ Tengo la espalda, tengo la espalda contra la pared", antes de continuar: "La vamos a tocar para ustedes. Si no les gusta, háganoslo saber". El grupo se lanzó a interpretar la canción y cuando acabaron, el público gritó salvajemente su aprobación.

"Fue muy emotivo", dice Larry Mullen de esa primera interpretación en directo de Sunday BIoody Sunday, tema incluido en War. "Es una canción muy especial, es la primera vez que hacemos una proclama".

De hecho, los primeros discos de U2 apenas trataban los temas que se muestran en War: Boy miraba a los problemas de la adolescencia, mientras que las composiciones de October tenían letras de una naturaleza más espiritual. Fue la experiencia del grupo con los partidarios del IRA en Nueva York lo que les empujó a escribir Sunday Bloody Sunday. (La letra original comenzaba con un "No me hables de los derechos del IRA".

"Los americanos no lo entienden", dice Mullen, sentado en el restaurante de un hotel de Glasgow unas horas antes de su concierto. Normalmente es el miembro más reservado del grupo, pero el rubio baterista se dispara con un fervor parecido al de Bono cuando se habla del conflicto de Irlanda del Norte. "Lo describen como una guerra religiosa, pero no tiene nada que ver con la religión. Es como "With God On Your Side", la canción de Dylan. Durante las huelgas de hambre, el IRA decía: 'Dios está con nosotros, vamos a misa todos los domingos'. Y los unionistas [la mayoría protestante que exige mantener los lazos con Gran Bretaña] decían más o menos lo mismo. Luego se mataban los unos a los otros. Es muy hipócrita".

De hecho, los versos clave de Sunday Bloody Sunday —los mismos que los críticos que la han visto como una canción puramente política han obviado— son los del final: "The real battle just begun / To claim the victory Jesus won / On a sunday, bloody sunday" Traducción:" La verdadera batalla acaba de comenzar / Para reclamar la victoria que obtuvo Jesús / en un domingo, sangriento domingo".

Como señala The Edge, de quien nació la idea para la composición, en Sunday Bloody Sunday U2 no toman partido por ninguna de las facciones de Irlanda del Norte. Habla de la futilidad de la guerra: "Hay muchos perdedores", canta Bono, "pero dime quién ha ganado". Aunque los miembros de U2 no han experimentado personalmente la violencia entre católicos y protestantes en el Norte, han sido testigos de la segregación existente entre los dos grupos religiosos en su patria. De hecho, un matrimonio mixto como el de los padres de Bono — su padre es católico y su madre era protestante — aún es objeto de desprecio por muchos irlandeses.

"Su relación era una prueba de que la amargura entre las dos comunidades es ridícula", dice Bono de sus padres. "Veo en ambas iglesias aspectos que no me terminan de gustar. Pero quiero pensar que podría ir a una iglesia católica o a una protestante".

Bono fue el primer miembro de U2, en abrazar el Cristianismo. "Cuando era muy joven, experimenté la muerte de cerca, y eso puede despertarte a ciertos hechos", dice refiriéndose a la muerte de su madre cuando tenía 15 años. También fue una muerte en la familia lo que acercó a Larry Mullen a Dios: su madre falleció en un accidente de coche hace unos años.

Pero U2 se cuidan de hablar de sus creencias en público. "Es algo personal", dice Mullen: "Si le hablas a una persona sobre ello, que sea a ella y no a todo el público. No debería ser un enfoque periodístico".

"A la gente le gustaría hacer de nuestras creencias algo sensacionalista, hasta que no significara nada", añade Bono. "Tres de nosotros somos cristianos comprometidos. Refutamos la creencia de que el hombre es sólo el estadío más elevado de un animal, que no tiene espíritu. Cuando se empieza a creer en eso, desaparece el respeto por la humanidad. Eres sólo una rueda en el engranaje, otra colección de moléculas. Esa es parte de la razón del pesimismo que hay en el mundo".

Y aunque los miembros del grupo tuvieron educación religiosa —Mullen viene de una familia católica, The Edge y Clayton de padres protestantes— no les gusta referirse a sus creencias como "religión".

"Todo lo que parece hacer la religión es dividir", explica The Edge: "A mí me interesa y me influye el lado espiritual del cristianismo, más que el lado legislativo, las reglas y las normas". Así que los integrantes de U2 no van mucho a la iglesia, prefieren reunirse en sesiones de rezo privadas.

Y los avariciosos predicadores que comercian en nombre de Dios en la televisión americana levantan su ira. "Enciendo la tele, veo a esa gente y me asusta", dice Bono: "No sólo me dan ganas de apagar la televisión, sino de tirarla por la ventana. Creo que están manchando algo muy potente y bello. Y cuando le digo a la gente que creo en Dios, suelen pensar en las imágenes con las que les bombardean de caballeros muy machos con traje que piden dinero. Y yo pienso: '¿Contra qué estoy?'. Esta batalla es real".

Adam Clayton es el único miembro no cristiano de la banda, y hubo un momento el año pasado en el que el bajista temió que le echaran del grupo porque era "el más débil" y había sucumbido a las tentaciones del estrellato de rock, convirtiéndose en un "maldito borracho". Pero esos miedos desaparecieron cuando Bono le pidió que fuera padrino en la boda con su novia del instituto Alison Stewart, el pasado mes de agosto.

Clayton aún disfruta de algunos de los vicios comunes al rock & roll, pero dice que ahora se encuentra más estable y tiene más confianza en sus razones para pertenecer a U2. "Cuando empecé a tocar estaba confundido", dice. "Me resultaba difícil saber si mi motivación era ser como alguien de un grupo o en realidad quería hacer algo por mí mismo. Me llevó un par de años hacerme mayor".

U2 van a recorrer EE UU de gira en los próximos dos meses y quieren transmitir un mensaje musical. "La música puede ser más", dice Bono: "Sus posibilidades son enormes. La música me ha cambiado. Tiene la capacidad de cambiar a una generación. Mira lo que pasó con Vietnam: la música cambió la actitud de una generación entera hacia la guerra".

Pero la música, opina, ha perdido su poder.

"Creo que War es un disco adecuado para estos tiempos, más que ningún otro", cuenta Bono: "Es una bofetada en la cara del pop. Todo el mundo está cada vez más orientado al estilo, siempre impecables. John Lennon tenía razón en lo que decía sobre este tipo de música; la llamaba 'música de papel para la pared'. Muy bonita. Muy bien diseñada. Música para escuchar mientras tomas tu desayuno".

"Se suponía que el punk iba a ser una revolución, pero la verdad es que no lo fue", continua: "Era algo en cierto modo artificial, manipulado para formar parte de la moda. Pero nosotros nos lo creímos. El punk rock nos empujó a tratar de devolver a la música a sus raíces".

A juzgar por la respuesta de War (el álbum ya ha vendido casi 500.000 copias y se acerca al Top 10) los norteamericanos están empezando a escuchar a U2. Pero a la vez que les proporciona un público más amplio, el éxito también significará más presión sobre el grupo.

Un grupo cuyos miembros son aún bastante jóvenes (Bono y Clayton tienen 23 años; The Edge y Mullen, 21) puede ser bastante impresionable. Hasta ahora, han conseguido evitar la mayor parte del circo del rock optando por no mudarse a Londres. Con la excepción de Bono, que vive con su mujer en una casita en una playa de Dublín, los músicos aún residen con sus familias. Sin embargo, también eso cambiará en un futuro próximo. "A finales de este año por fin podré decirles que tienen suficiente dinero para comprarse sus propias casas", dice el manager McGuinness.

Pero U2 no tienen miedo de enfrentarse al futuro. "Creo que lo más importante en la vida es conservar el optimismo", dice Clayton. "No tiene por qué ser algo que obtengas del cristianismo. Simplemente has de sentirte así en la vida".

Y tratan de proyectar ese sentimiento a través de su música. "La esperanza que contiene la música viene de la esperanza del grupo", dice Bono. "Creo que es hora de defender nuestro espíritu, hasta lo más profundo. Hay mucha fe dentro de este grupo".

Bono se une al fondo de ayuda para los damnificados del huracán Sandy en Nueva Jersey

El líder de U2 junto al presentador de noticias de la NBC, Brian Williams, son los nuevos miembros del consejo de caridad lanzado por el gobernador de Nueva Jersey y su esposa para ayudar a las víctimas del huracán Sandy.

Con sus nombramientos, anunciados este martes, ellos se suman a Bruce Springsteen, Jon Bon Jovi y otras celebridades en el consejo.

Hasta hora, el fondo de ayuda ha recaudado más de 32 millones de dólares de más de 22 mil donantes de todo el mundo.

Conocido por sus esfuerzos humanitarios, Bono dijo que estuvo inspirado por el trabajo de los voluntarios luego del paso de la supertormenta. "Nueva Jersey es siempre un punto destacado para cualquier gira de U2. Lo que nos inspira del fondo de ayuda de Nueva Jersey no son los nombres del consejo, del cual me siento honrado de ser parte, sino más bien de lo voluntarios que se han reunido en todo el estado, de hecho en toda el área tri-estatal. Se trata de América manteniendo la fe."

La Sra. Christie, esposa del gobernador de Nueva Jersey, agregó, "Estamos encantados que Bono y Brian hayan prestado sus nombres para asistir a las familias de Nueva Jersey a reconstruir sus vidas y superar la tormenta más destructiva en la historia del estado."

La tormenta del 29 de octubre pasado fue una de las peores en golpear al noreste de los Estados Unidos. Se le atribuyen más de 130 muertes y decenas de miles de millones de dólares en daños materiales.

A 15 años de la primera visita de U2 a Argentina

U2 visitó por primera vez Argentina en el marco del último tramo del PopMart Tour, en 1998. La banda ofreció tres shows los días 5, 6 y 7 de febrero en el Estadio Monumental de Buenos Aires.

Los setlists de aquellos inolvidables shows fueron los siguientes:

Show del 05/02/1998:

  1. Mofo
  2. I Will Follow
  3. Gone
  4. Even Better Than The Real Thing
  5. Last Night On Earth
  6. Until The End Of The World + Break On Through (fragmento)
  7. New Year's Day
  8. Pride (In The Name Of Love)
  9. I Still Haven't Found What I'm Looking For
  10. All I Want Is You
  11. Staring At The Sun
  12. Sunday Bloody Sunday
  13. Bullet The Blue Sky + We Will Rock You (fragmento)
  14. Please
  15. Where The Streets Have No Name

  16. Discothèque + Love To Love You Baby (fragmento) + Discothèque Howie B Hairy B Mix (fragmento)
  17. If You Wear That Velvet Dress
  18. With Or Without You
  19. Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me
  20. Into The Groove (fragmento) + Mysterious Ways
  21. One
  22. Mothers Of The Disappeared + El Pueblo Vencerá (fragmento)


Show del 06/02/1998:

  1. Mofo
  2. I Will Follow
  3. Gone
  4. Even Better Than The Real Thing
  5. Last Night On Earth
  6. Until The End Of The World
  7. New Year's Day
  8. Pride (In The Name Of Love)
  9. I Still Haven't Found What I'm Looking For + Stand By Me (fragmento)
  10. Desire
  11. Staring At The Sun
  12. Sunday Bloody Sunday
  13. Bullet The Blue Sky
  14. Please
  15. Where The Streets Have No Name

  16. Discothèque + Life During Wartime (fragmento) / Stayin' Alive (fragmento)
  17. If You Wear That Velvet Dress
  18. With Or Without You
  19. Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me
  20. Mysterious Ways
  21. One
  22. Mothers Of The Disappeared + El Pueblo Vencerá (fragmento)


Show del 07/02/1998:

  1. Mofo
  2. I Will Follow
  3. Gone + Never Tear Us Apart (fragmento)
  4. Even Better Than The Real Thing
  5. Last Night On Earth
  6. Until The End Of The World + Two Tribes (fragmento)
  7. New Year's Day
  8. Pride (In The Name Of Love)
  9. Dirty Old Town (fragmento) + I Still Haven't Found What I'm Looking For
  10. Bad + Walk On The Wild Side (fragmento) + All I Want Is You (fragmento)
  11. Slow Dancing
  12. Staring At The Sun
  13. Sunday Bloody Sunday
  14. Bullet The Blue Sky + We Will Rock You (fragmento) + America (fragmento)
  15. Please
  16. Where The Streets Have No Name

  17. Discothèque + The Fly (fragmento)
  18. If You Wear That Velvet Dress
  19. With Or Without You
  20. Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me
  21. Into The Groove (fragmento) + Mysterious Ways
  22. One
  23. Mothers Of The Disappeared + El Pueblo Vencerá (fragmento)



Algunas crónicas publicadas en aquellos días contaban la majestuosidad del show que U2 traía a estas tierras, como así también dejaban claro que no solo era parafernalia visual sino mucho más:

La hora del fuego irlandés

El Pop Mart Tour, la gira de mayores dimensiones escénicas en la historia del rock, vendió ya 130.000 entradas para los tres shows en la Argentina.

El futuro ya llegó. Cuando sean las diez de la noche y se escuchen los primeros acordes de Misión Imposible, U2 estará tocando finalmente en Buenos Aires, una de las 61 ciudades donde hace escala el Pop Mart Tour, la gira de mayores dimensiones escénicas en la historia del rock. Hoy, con entradas agotadas, el grupo irlandés cumplirá el postergado sueño de sus fans argentinos, que ya adquirieron 130.000 tickets para los tres recitales que darán en Buenos Aires y que, en caso de cumplirse el lleno en los tres shows, dejarán una recaudación superior a los 11 millones de dólares.

Ya en 1987, su visita había sido confirmada, pero cuestiones económicas y de agendas abultadas llevaron a la cancelación. Aquí y ahora, en 1998 y en medio de una gira de muy buena taquilla, Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. se presentarán -con tres sponsors principales y entradas de entre $25 y $150, que motivaron una disculpa pública de Bono- con la misma puesta en escena que recorrió el mundo: las 500 toneladas de equipos, la M de 30 metros de altura y 4 millones de vatios de sonido. Y, desde ya, la impecable pantalla de alta tecnología -de unos 50 x 20 metros- valuada en unos 6 millones de dólares y en la que desfilan imágenes de los artistas pop Andy Warhol, Roy Lichtenstein y Keith Harring.

Ahí mismo está la clave de U2. Esa escenografía intenta convertir en catedral-pop a un supermercado y ellos enfrentan, a puro cinismo, las contradicciones que trae el intento de conciliar el superestrellato y la credibilidad rockera: ¿cómo ser honestos frente a millones de dólares?

En su ascenso a la fama en los primeros ochenta, preferían mostrarse naturales y comprometidos con la paz en su Irlanda natal. A partir de 1986, y ya consagrados en todo el mundo, decidieron internacionalizar su reclamo involucrándose en acciones de Amnesty y Greenpeace. Y en su disco El árbol de Joshua, de 1987, les dedicaron un tema a las madres de los desaparecidos -ayer filmaron un video junto a integrantes de Madres de Plaza de Mayo -. Rattle and Hum, su único disco en vivo, se transformó en su etapa de menor riqueza creativa: eran demasiado inmensos como para seguir luciendo mártires. Habían asumido con pompa el rol de monstruos: llevaron más lejos que nadie ese rock de estadios tan monumental que los traerá a River. Con la llegada de los 90, invirtieron el rol y se convirtieron en el modelo de estrella aleccionadora y autoconsciente que puede mofarse de su público sin dejar de quejarse de los grandes problemas del mundo. A los shows multitudinarios los convirtieron en verdaderos eventos tecnológicos. A su rock épico lo travistieron de sonidos programados de la mano de los productores con los que supieron rodearse: Brian Eno ayer, Howie B. hoy. A sus pelos largos y sus camisas blancas de pureza cristiana los reemplazaron mil disfraces, desde un patovica a Fidel Castro pasando por Village People, aunque en sus letras aparezcan Dios y Jesús con la misma frecuencia que cuando debutaron.

Ahora se las ingenian para no perder el equilibrio entre el show bussiness y las causas justas. Pop, su noveno disco, ya superó las 7 millones de copias en el mundo, satisfaciendo las expectativas que se depositaron en él si se tiene en cuenta los 70 millones de copias que acumula su carrera. Después de las presentaciones de los locales Babasónicos (19.15) e Illya Kuryaki & The Valderramas (20.30), entonces, con ustedes, U2. O la más sorprendente maquinaria rockera puesta al servicio del entretenimiento. Después de los Rolling Stones, claro está.

Fuente: Clarín.com


U2 saldó su deuda con la Argentina

La banda del momento al fin tocó en Buenos Aires

Ante más de 45.000 personas, el grupo irlandés abrió anoche en el estadio de River su esperada serie de tres recitales.

Finalmente, la lluvia no empañó la fiesta: 45.000 personas disfrutaron anoche del primer recital de la banda irlandesa U2.

"Desde que comenzamos con esta gira, en abril de 1997, en ninguno de los shows llovió durante el set", había dicho anteayer uno de los organizadores del segmento latinoamericano de la gira mundial del grupo U2, mientras la lluvia no cesaba de caer sobre la ciudad, y el implacable cielo gris no daba señales de mejoría.

Pero ayer, con el transcurso de las horas, las nubes desaparecieron y el miedo de quienes habían comprado sus entradas para el primero de los tres conciertos de la banda irlandesa desapareció, y marcharon esperanzados hacia el estadio de River Plate. Y aquellas palabras resultaron proféticas. En el show número 78 de "PopMart", el nombre de esta gira que recorre el mundo y que por primera vez trajo al grupo a Buenos Aires, tampoco llovió.

Pocos minutos después de las 22 se apagaron las luces del estadio y el machacante ritmo de "Pop Muzic" terminó con la ansiada espera. Finalmente, y después de varios intentos fallidos por traerlos a la Argentina, U2 daba el puntapié inicial a su primera presentación en Buenos Aires.

Ya habían pasado, en el anochecer, las actuaciones de los grupos soporte: Babasónicos (que salieron a escena poco después de las 19 e hicieron su parte durante media hora) e Illya Kuryaki (con 40 minutos de actuación, finalizados poco antes de las 21), ambos muy bien recibidos por la multitud que iba cubriendo el campo y las tribunas del estadio Monumental. También media hora de música disco que ofreció el mismísimo DJ Howie B, productor de "Pop", último disco de los irlandeses. Sólo faltaba que las verdaderas estrellas de la noche se hicieran presentes y le mostraran a las 45.000 personas que colmaron el estadio, lo que dieron en llamar el Pop Mart Tour.

En medio de un griterío ensordecedor y bajo la potente luz de los reflectores, Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. aparecieron entre la multitud y se dirigieron al escenario para realizar uno de los mejores y más completos shows que hayan arribado a estas tierras.

Ya sobre el escenario y con la imponente pantalla (de 17 por 52 metros) de fondo, la banda arrancó con "Mofo", es decir, con el sonido más moderno de esta nueva versión de U2. Para luego dar un giro de 180 grados y dejarle lugar al tema más añejo que el grupo presentó en este concierto: "I Will Follow", de su primer disco "Boy".

En el comienzo, los irlandeses fueron pura potencia y arrasaron tema tras tema, sin dejarle respiro a un público fanático y entusiasta, que coreó cada una de las estrofas de las canciones. "Gone", "Last Night On Earth", "Even Better Than The Real Thing", y "Until The End Of The World" produjeron el efecto deseado en la audiencia. Dos temas pertenecientes al álbum "Pop", y dos de "Achtung Baby", los discos más representados en este concierto.

Al mismo tiempo, las imágenes reproducidas en la pantalla no dejaron de sorprender y asombrar a todos los presentes. Una oleada de intensos colores combinados con animaciones al mejor estilo "por-art" de los sesenta hipnotizó al público.

Entonces, el éxtasis inicial parecía haber pasado. Pero no. Fue el turno de los primeros clásicos del grupo, y otra vez la emoción y la algarabía estallaron entre la gente que no paraba de saltar y bailar. La versión 90 de "New Year Days", y el sentido "Pride (In The Name Of Love)", conformaron uno de los pasajes más memorables del recital.

Un grupo numeroso de Madres de Plaza de Mayo se instaló en el estadio para cumplir con el compromiso que Bono hizo público ni bien llegó con sus compañeros el domingo último a Buenos Aires:invitarlas al escenario durante su megashow porteño.

Fue así que, al cierre de esta edición, una treintena de Madres se aprestaba a participar del espectáculo, acompañando a los músicos durante el último tema:"Mothers Of Disappears" ("Madres de desaparecidos").

Bono vistió a cientos de fanáticos

Identificación: fue notable la cantidad de espectadores que eligió mimetizarse con su ídolo máximo mediante la indumentaria.

Cuando la espera concluyó y todo el estadio de River se unió en un solo grito de celebración porque la larga vigilia había terminado y U2 finalmente estaba en la cancha de River, la imagen de Bono no necesitó espejo alguno para reflejarse y reproducirse decenas, cientos de veces.

No fue una ilusión ni un espejismo. Si un dato llamó la atención a simple vista en la primera noche de música del grupo irlandés en Buenos Aires fue la enorme cantidad de chicos que llegaron a River vestidos de los pies a la cabeza como el cantante de U2.

Todos ellos cuidaron hasta el mínimo detalle: el pelo bien corto, los anteojos amarillos, los pantalones de cuero. Como si quisieran, literalmente, meterse en la piel de la figura con la que festejaban la noche más esperada.

El entusiasmo del público no se agotaba en el potente torbellino musical que los cuatro irlandeses entregaron. Parecía, además, que todo el estadio estaba celebrando una victoria contra los pronósticos más pesimistas en materia meteorológica y contra la lluvia, que después de descargarse sin piedad durante tres días seguidos, dejó lugar como por arte de magia a una noche sin agua ni nubes demasiado amenazantes.

Los primeros de la fila pudieron entonces guardar finalmente las carpas en las que se guarecieron durante una larga espera. Habían pasado toda la noche anterior a la del show pensando en conseguir, una vez dentro del estadio, el mejor lugar para ver a sus ídolos. Muchos de ellos llegaron desde el interior, y entre los más entusiastas se notaba la inconfundible tonada cordobesa.

Apertura con sorpresas

Las puertas de River se abrieron a las 16, pero no sin superar algún inconveniente inesperado. Es que pocos, dentro de la organización, previeron que ayer fue el Día del Empleado Deportivo y hubo menos gente de la prevista para atender el tema de los controles y el ingreso. Pero, con el tiempo, las cosas se normalizaron y, en los momentos previos al número fuerte del show, los inconvenientes del comienzo pasaron inadvertidos.

Dentro del estadio la actividad era febril y no dejaban de encontrar motivos para llamar la atención de los espectadores, en su gran mayoría jóvenes de entre 18 y 30 años.

La promoción, ante todo

Mientras activistas de Greenpeace recolectaban firmas para un petitorio en favor de la energía eólica y en contra de la energía nuclear, algunos promotores inundaban el campo de volantes publicitarios. Pero no promocionaban ningún recital inminente, sino las virtudes de una "hot line" desde la cual, a través de una línea 0 600, se podía hablar con una tal Pamela.

No menos llamativo era el "merchandising" que se ofrecía en distintos puestos o a través de vendedores que caminaban por la cancha. Por cifras que iban desde los cinco hasta los 25 pesos, podían comprarse prendedores, llaveros, almohadillas para el "mouse" de la computadora, gorras, remeras y hasta preservativos que lucían alguna imagen de U2.

No abundaron las banderas, a excepción de una, con los colores patrios de Irlanda, que enarbolaban los integrantes de un club de admiradores cerca del escenario. Con mucha tranquilidad, sólo alterada por el paso peligrosamente cercano a la cancha de varios aviones, la cancha se fue poblando de a poco y cerca de las 21, cuando finalizaba la actuación de los Illya Kuryaki, ya había no menos de 30.000 personas en River.

Una hora después, la cifra llegaba a 45.000. Eran las 22 y, puntualmente, Bono, Clayton, Mullen y The Edge salieron a la cancha. Una fiesta que se prolongará hasta mañana por la noche acababa de comenzar.

Radio y TV

El paso de U2 por la Argentina no pasará inadvertido a través de la radio y de la televisión. Está previsto que hoy, a partir de las 9 y hasta el cierre del recital, en los primeros minutos del sábado, la radio Rock and Pop emita en forma directa toda su programación (que arrancará con el programa "Cuál es") desde la cancha de River. Por supuesto, el broche de esta jornada especial será la transmisión en directo, y en forma completa, de la segunda de las tres actuaciones de la banda irlandesa.

En cuanto a la TV, mañana, a las 22, podrá verse la actuación de U2 en Buenos Aires por Telefé. Para ese programa especial el canal grabará las imágenes del recital de mañana, aunque, para evitar cualquier contingencia, anoche también se registró la totalidad del concierto. Será la tercera vez, durante este "Pop Mart Tour", que la pantalla chica filma un concierto de la banda. Las dos anteriores tuvieron lugar en Sarajevo (luego vistas entre nosotros por el canal de cable HBO)y en México.


Nosotros te conmoveremos

Un show caliente combinó última tecnología y mucha emoción. Ante casi 60 mil personas, los cuatro irlandeses más famosos mostraron cómo es el futuro del rock en los estadios.

Pop. Dos letras P que son como esas figuras que se colocan a modo de sostén, a ambos lados de una fila de libros. Una letra O capaz de englobar a todos esos libros y a muchos más. Una letra que de O pasa a ser globo terráqueo, luna, pelota de fútbol, símbolo masculino, símbolo femenino, y carrito de supermercado. Eso es lo que se ve en la pantalla. Eso, las dos P y la O mutante, mientras un hombre disfrazado de boxeador (bata azul de seda con vivos dorados, larga y con capucha, y muy apropiada remera estampada con falsos pectorales de patovica) baila como Ray Sugar Leonard, tira piñas al aire como un peleador callejero fanfarrón y canta como una estrella de rock, pero de las que tienen algo para decir.

Y ahora va y dice que está buscando al niño Jesús entre la basura. Y también: Madre, vos me abandonaste y me hiciste alguien.

U2 acaba de subir al escenario de River y ya desde la primera canción a la que le pone la voz, Bono (el boxeador que canta) empieza a trazar al revés el círculo que culminará, dos horas y veinte minutos más tarde, con la presencia sobre el escenario de las Madres de Plaza de Mayo, cuya presidenta, Hebe de Bonafini, le había dicho al cantante el día anterior: Nuestros hijos nos parieron. Cuando ellos desaparecieron, nosotras nacimos. Estamos en una de las últimas escalas del Pop Mart Tour, la gira que U2 comenzó en Las Vegas el 25 de abril del año pasado y con la que está presentando su disco Pop.

Estamos, hay que decirlo de una vez, ante el show de rock más fenomenal, excitante y conmovedor que haya pasado por Buenos Aires.

Tanto, que resulta difícil (más allá del lugar común ese según el cual una imagen vale más que mil palabras) poner los datos técnicos sobre un papel sin sentirse ridículo y relatar los sucesos sin pasar por un narrador meramente anecdótico. Por ejemplo: antes que Bono comience a cantar la canción Mofo (la de buscar al niño Jesús, la de la madre que abandona a su hijo), dos himnos pop remixados Made in U2 (la Misión: Imposible del argentino Lalo Schiffrin, y el clásico Pop Muzik) comenzaron a calentar el ambiente. Corridas fogosas al costado izquierdo del escenario, y el grupo que entra por allá, caminando entre miles de incrédulos, por un pasillo de metal y carne de guardaespalda que desemboca en una pasarela. El baterista Larry Mullen sube primero, lo siguen el bajista Adan Clayton, el guitarrista The Edge y el boxeador Bono. Mientras, en la pantalla más grande del mundo (51 metros por 17 que cubren la totalidad del escenario) sucede lo de la palabra Pop, diez cañones de luz le apuntan al cielo y Bono canta Mofo y tira piñas.

¿Pasó todo esto? Ver para creer: el show acababa de empezar y, de seguro, cada una de las 60.000 personas que allí estaban reparó en algo diferente. Una lista de temas escrupulosamente construida se llevó los aplausos mayores y los coros más vigorosos cuando hizo lugar para los hits de los 80. -New Years Day, (Pride) In the Name Of Love, All I Want Is You; es decir: Día de año nuevo, (Orgullo) En nombre del amor y Todo lo que quiero sos vos-, dejando siete casilleros para temas del disco Pop. En ese largo recorrido tuvimos a Bono conmovedor y conmovido en I Still Havent Found What Im Looking For (Todavía no encontré lo que estaba buscando, con encendedores tapizando el estadio y Bono pidiéndole al iluminador que baje las luces de escena), a Bono Fidel Castro hilvanando un mantra larguísimo en Bullet the Blue Sky/ Disparen al cielo azul (el cantante prendido de un paraguas estampado con la bandera de Estados Unidos pero dado vuelta por el viento, e intercalando frases de Nosotros te conmoveremos de Queen) y siguiéndolo en Please (Por favor), para llegar a un final olímpico en Where the Streets Have No name (Donde las calles no tienen nombre).

Intervalo y... ¡dance! Un remix perfecto de Lemon (Limón), y el esperado truco tipo David Copperfield: los cuatro U2 saliendo de un limón gigante convertido en bola de espejos. Discotheque pura. River bailaba y bailaba. El mambo se cortó con la delicada pasión de If You Wear That Velvet Dress (Si te pusieras aquel vestido de terciopelo, pieza mayor del disco Pop) y el hitazo With or Whitout You (Con o sin ti). El final, se sabe, llegó con las Madres de Plaza de Mayo en escena, recibiendo de regalo la insuperable canción One (Uno), y dejando para el cierre Madres de los desaparecidos, con Hebe de Bonafini, ahora sí, cambiándole al boxeador la capucha (palabra fea) por un pañuelo blanco. Dos horas y veinte minutos, entonces, de: cinemascope pantalla gigante, grandes canciones, sensación montaña rusa y video game, llanto, baile, coros, abrazos, un hombre magnético en el micrófono y un hombre magnífico en la guitarra. Un show de rock completamente nuevo, que sube al máximo todas las apuestas y deja chiquito al Voodoo Lounge de los Rolling Stones en tamaño e ideas. Es que además de la parafernalia escénica, el arsenal tecno con el que decidieron hacer biónicas sus últimas canciones sigue funcionando como una puerta de entrada a nuevos mundos, al rock del mañana que seguramente no hagan ellos. Y reclama ojos y oídos abiertos, atentos.

El Pop Súper Mercado (bajo su arco dorado de tantos metros de alto y con esa pantallaza atrás y con el limón del espacio exterior y con sus picardías, ironías y disfraces) al final tenía un muy buen producto en oferta: el conjunto de rock irlandés U2. Tal como lo resumía el crítico del The New York Times Jon Pareles hace casi un año, cuando ese Titanic rock que es el Pop Mart comenzaba a navegar: Bajo un arco dorado, sinceramente U2. De una u otra manera, nosotros te conmoveremos. Eso es lo que dicen a cada rato, con cada canción, con cada iluminación, hasta cuando callan. Y está bien... Boxeador, lo lograste.

Fuente: Clarín.com


Terminó la fase argentina del Pop Mart Tour

U2 y una despedida con sabor a triunfo

Fueron tres conciertos brillantes y sin precedentes. La banda irlandesa conmovió con su música, su despliegue escenográfico y tecnológico, y su permanente adhesión a los derechos humanos.

Pasó U2. Y para los que hayan visto alguno de sus shows, ya nada volverá a ser lo mismo, al menos en cuanto a recitales en estadios se refiere. Su Pop Mart Tour (el espectáculo con el que giran por todo el mundo y que trajeron a la Argentina) es una suerte de cátedra de la que deberán aprender, de ahora en más, los que se dedican al mismo negocio que la banda irlandesa.

Un negocio en el que los U2 no dudaron en invertir millones de dólares y que, con los resultados a la vista, les da un rédito doble, económico y artístico. Por un lado, las fabulosas ganancias; por el otro, la certeza de estar haciendo un espectáculo único.

Porque de eso se trató: por aquí no se vio nada igual. Un show concebido para las masas, para que pueda ser visto por todos los asistentes al estadio y no solamente por los que están adelante. Un show que empieza por la música (más allá de grandiosidades, la base son sus buenas y personales canciones) y que sigue en esa enorme pantalla que no sólo amplifica el recital, sino que le da muchísimos matices -desde íconos de la cultura pop, como Lennon o Marilyn, a esa particular evolución del hombre... que termina con un carrito de supermercado-. Como también es otro matiz ese enorme limón, que deviene bola de espejos y luego nave espacial con los U2 dentro. En fin, todo puesto en función de entretener y que bien puede ser definido como un verdadero espectáculo multimedia.

Y, quedó claro, que además de la música, lo de los irlandeses pasa también por el compromiso. El compromiso político. Viejos militantes de Amnesty Internacional y de Greenpeace, desde antes de llegar a la Argentina venían manifestando su interés en conocer a las Madres de Plaza de Mayo. Y no fue una visita en plan formal, sino en plan de tomar partido: grabaron un video para ellas y les pidieron imágenes que proyectaron en los tres shows. En el primero las hicieron subir al escenario, en el segundo Bono habló de ellas con el público y en el tercero, el recuerdo (y el homenaje) fue para José Luis Cabezas. Del mismo modo, los tres conciertos terminaron con Bono cantando El pueblo vencerá. Puede parecer un poco demagógico, pero igual no se privó de hacerlo y eligieron finalizar los shows bien abajo, cuando la consigna en los estadios es terminar siempre con un hit.

Ahora vendrán los Oasis, volverán los Rolling Stones, pero va a ser muy difícil (¿imposible?) que superen la sorpresa y la grandeza de este Pop Mart Tour.

Fuente: Clarín.com


Hace 15 años veía por primera vez a U2 en vivo, fue la confirmación de un amor incondicional con la mejor banda de rock de todos los tiempos, jamás olvidaré esa primera vez, inolvidable, única, irrepetible. ¡Gracias por tanto U2!

30 años de "War"

"Sabíamos que había algo especial allí," recuerda Larry. "Sentimos que finalizamos las canciones y que hicimos más en el disco de lo que podíamos hacer."

Abriendo con "Sunday Bloody Sunday" y cerrando con "40", fue, según dijo Bono en su momento, "Una bofetada en el rostro contra la música snap, crackle y pop."

"War", el tercer disco de la banda, fue lanzado en febrero de 1983. Fue el más rítmico U2 dijo Adrian Thrills en NME. "Su sonido basado en la estremecedora batería de Larry Mullen y los desconcertantes patrones de percusión de Adam Clayton. El guitarrista The Edge es menos dominante que antes, los solos tradicionales del héroe de la guitarra fueron reemplazados por excursiones intuitivas de tonalidad y harmónicos que pusieron un inquietante revestimiento por encima de los cimientos sólidos del rock."

J. D. Considine en la Rolling Stones llegó a la conclusión de que las canciones "se imponen por encima de 'London Calling' de The Clash en términos de impacto puro, y el hecho que U2 pueda arrastrar al oyente al mismo tipo de romanticismo entusiasta que impulsa los grandiosos gestos de la banda es una proeza impresionante."

Canciones como "New Year's Day" y "Sunday Bloody Sunday" llegan a definir el sonido de la banda para millones y se mantienen en los estándares de las presentaciones en vivo hoy en día…

Pero ¿puedes recordar cuál fue el segundo single editado? Fue "Two Hearts Beat As One", en el siguiente video puedes ver un clip tomado de la presentación televisiva en "Kenny Everett Show" de 1983.

Fuente: U2.com

Bono, Kris Kristofferson, Michelle Obama y otros fueron parte del homenaje a Jack Clement

"¿Jack Clement no está en el Salón de la Fama de la Música Country? ¡Qué mierda!" exclamó T Bone ante un aplauso entusiasta cerca del fin del tributo de anoche a Cowboy Jack Clement en el War Memorial Auditorium de Nashville.

Tanto en el escenario como en intermedios de video pregrabados, John Prine, John Hiatt, John C. Reilly, Kris Kristofferson, Michelle Obama, Bill Clinton, Vince Gill, Bono, y Dan Auerbach de Black Keys junto a Burnett participaron en el evento en honor a Clement, un músico legendario que forjó su legado desde el detrás de escena.

Su influencia en seis décadas de música norteamericana popular es incalculable, y aun así, es verdad, no está en el Salón de la Fama de Rock And Roll ni en el de Música Country. Pero como el historiador de música norteamericana, Peter Guralnick, dijo en su discurso de apertura del evento de anoche, "la medida del hombre es el público."

Un verdadero erudito del rockabilly, como productor e ingeniero de la casa de Sam Phillips, los Sun Studios, durante su apogeo, y luego como productor de RCA Nashville durante la era dorada del Music Row, Clement fue un innegable arquitecto tanto de la música country como del rock and roll. Sus créditos detrás de la consola mezcladora incluyen los discos debut de Johnny Cash y Jerry Lee Lewis, "Rattle And Hum" de U2 y casi todos los nombres concebibles entre country, root y rockabilly.

En medio de las actuaciones y discursos, las declaraciones pregrabadas en video de afamados amigos y fanáticos de Clement como Bill Clinton, Taylor Swift y Marty Stuart fueron proyectados. Más divertidos que otros los clips de Clement mostraron grandes amigos como Cash y Townes Van Zandt, o un animado William Shakespeare sacado del raro documental de 2007 "Shakespeare Was a Big George Jones Fan", fue el festejado, a pesar del muy confuso clip enviado por Bono de U2. El cantante sostenía una laptop, se refirió a la era digital y mencionó a Clement en un increíble acento sureño: " 'No es sobre matemática, chico. Es sobre magia, ¿Crees en la magia?' me dijo. 'Sí,' le respondí, 'creo en la magia.' ¡Pero esta noche! ¡Quiero decirte, Jack, si alguna vez lo dudaste, que la magia cree en ti!"

Entrevista de U2Place.com con Ned O'Hanlon, famoso productor de videos de U2

La web italiana U2Place.com le ha realizado una entrevista, a través de su colaboradora Adele, a Ned O'Hanlon, que primero con Dreamchaser y luego con Solo Too, ha producido toda la videografía de U2 desde 1994.

Esta es la impresionante lista de su producción para U2:

A continuación la entrevista:

U2Place.com: ¿Hasta qué punto la banda y Paul McGuinness entran en el mérito artístico de los videos y filmaciones que produces?

Ned O'Hanlon: La banda está completamente involucrada en todos los aspectos de sus videos y actuaciones en vivo. Ellos eligen los tratamientos de videos presentados y usualmente tienen un montón de ideas creativas puestas en el producto final.

U2Place.com: ¿Hablando sobre el en vivo, cuándo y cómo un lugar es elegido por sobre otro y cuánta influencia tiene la banda en esa fase?

Ned O'Hanlon: La decisión sobre dónde filmar un show en vivo es complicada porque hay muchas consideraciones a tener en cuenta, el recinto y la posibilidad de filmar, la capacidad del lugar, ¿es lo suficientemente grande? ¿Será demasiado oscuro? ¿Es dramático? Entonces están las posibilidades de considerar una transmisión televisiva o vía web, donde tenemos las diferencias horarias.

U2Place.com: En 2005, mientras filmaban el Vertigo Tour en Milán, existieron varios problemas técnicos. ¿Qué cerca estuvo de rendirse la producción de ese vivo?

Ned O'Hanlon: Tuvimos algunos problemas técnicos pero nunca consideramos rendirnos. La segunda noche en Milán fue un concierto excepcional en un grandioso lugar con un público italiano increíble. ¿Qué podría ser mejor?

U2Place.com: ¿Puedes contarnos cómo te conociste con la banda y cómo se ha desarrollado esa relación a lo largo de los años?

Ned O'Hanlon: Los conocí en 1983. Por entonces mi esposa estaba trabajando para Paul y yo los conocí socialmente a través de ella. Primer trabajé con ellos cuando produje "All I Want Is You", que por supuesto, lo filmamos en Roma, creo que en 1987. He trabajado con ellos mucho desde entonces. El más reciente concierto filmado que produje para ellos fue el "360° at the Rose Bowl". Otro impresionante lugar. A través de los años he tenido el placer de estar involucrado en muchas de las grandes producciones de U2. Realmente, disfruto mucho trabajando con la banda.

U2Place.com: ¿De toda tu producción, con cuál video o concierto en vivo estás más encariñado y por qué?

Ned O'Hanlon: Creo que "U2 Go Home: Live from Slane Castle" es mi favorito porque estuvo cerca de no hacerse ya que la banda no estaba interesada en filmar esos tipos de shows. Al final, resultó que probablemente sea el más emocionalmente poderoso de los shows de U2 que alguna vez haya experimentado así que fue genial que estuviéramos allí para capturarlo en ese film.

U2Place.com: ¿Qué sucede con todo el material grabado que no es usado? ¿Hay planes próximos para nuevas realizaciones en video (remasterizaciones u otros proyectos)?

Ned O'Hanlon: Nada se descarta. Hemos vuelto a revisar algo de ese material como parte de varias reediciones. Ni idea de cuáles sean los planes que puedan tener en el futuro.

U2Place.com: ¡Gracias Ned, nos vemos pronto!

Cómo es que las magistrales actuaciones de U2 en Nueva Orleáns para la NFL casi no suceden

Ellos no son norteamericanos, aunque algunos tengan casas en Norteamérica pero el más prominente de ellos ha gritado: "¡Soy un norteamericano!" en la televisión nacional.

Ellos no se cultivaron en la cultura norteamericana, aun así se han convertido en tal parte de ella que muchos olvidan que ellos nunca fueron, en primer lugar, norteamericanos.

Entonces, quizá no sea extraño que ese grupo de irlandeses que componen la banda U2 hayan realizado dos de los más aclamados eventos norteamericanos a continuación de los más recientes y terribles desastres norteamericanos. Tampoco es extraño que ellos lo hicieran en el mismo lugar donde se encuentra una de las ciudades más musicales de Norteamérica. Porque al final, esto no trata sobre ser o no ser norteamericano sino de entender la agonía y la curación que siguen a la catástrofe.

Así que es lógico que de todos los shows previos y de medio tiempo de la NFL, las dos actuaciones más conmovedoras fueran realizadas en el Superdome por U2. ¿Porque quiénes, realmente, fueron la mejor opción para actuar en el medio tiempo del Super Bowl XXXVI y desplegar los nombres de las víctimas del 11 de septiembre a través de la cúpula del Superdome? ¿Y luego, 13 meses después de un huracán que destrozó el mismo techo desde donde los nombres se desplegaron, había alguien mejor para pararse junto a la banda norteamericana, Green Day, y juntos tocar una canción que simbolizara el renacimiento de una ciudad?

¿Y qué podría ser mejor opción en el hogar de los Saints de Nueva Orleáns que la canción sea, "The Saints Are Coming"?

"Creo que aquel show de 2002 podría haber sido en cualquier ciudad del mundo," dice Charles Coplin, que como vicepresidente ejecutivo de programación de la NFL asistió al show de 2002 y produjo la reapertura de 2006. "Pero definitivamente creo que el de 2006 fue porque era en Nueva Orleáns. Creo que fue en parte por la experiencia que tuvieron en 2002, pero creo que U2 también tiene un gran respeto por la música norteamericana."

"Lo que fue genial sobre ese segundo show es que fue un grandioso tributo a Nueva Orleáns."

O en otras palabras de Quint Davis, el nativo de Nueva Orleáns que dirige el afamado festival Jazz Fest y ayudó a reunir el espectáculo de reapertura de 2006: "U2 es una especie de genialidad."

Ellos no actuarán en el Super Bowl XLVII entre los San Francisco 49ers y Baltimore Ravens en Nueva Orleáns el próximo domingo, por supuesto. Será Beyoncé. Mientras el recuerdo de aquellos dos shows, los más grandiosos que la NFL haya producido alguna vez, permanece fresca para muchos, más sorprendente es qué tan cerca estuvieron ambos de no suceder.

Era el 25 de octubre de 2001, y la NFL tuvo un problema. Solo unas semanas antes, los aviones se habían estrellado en edificios y el país aun estaba en un profundo duelo. Ahora la liga tenía que planear un show de medio tiempo para el Super Bowl pero nadie estaba disponible. Jim Steeg, que dirigía el Súper Bowl, había contratado a Janet Jackson. Como muchos otros artistas, ella había cancelado su gira. No estaba viajando. Casi nadie lo estaba haciendo.

La tarea de encontrar un reemplazo recayó en John Collins, que era el ejecutivo encargado del show de medio tiempo. Esa noche fue a ver a U2, una de las pocas bandas que aun estaban de gira, al Madison Square Garden de Nueva York. Fue un show largo. La banda interpretó 14 canciones y cinco bises. Pero el mejor momento vino al final del concierto cuando la lista de personas muertas el 11 de septiembre fue proyectada sobre la multitud y los nombres se desplazaban a través del techo del estadio.

"Pude escuchar a la gente decir; 'Oh, mi Dios'," recuerda Collins. "Entonces la gente empezó a emocionarse."

De repente se le ocurrió: Esto era exactamente lo que debería pasar en el Super Bowl. En el trabajo a la siguiente mañana, se reunió con otros dos ejecutivos de la liga que estuvieron en el concierto. Ellos también habían sentido la misma sensación. Casi de inmediato estuvieron de acuerdo que U2 era la opción perfecta para tocar en el Super Bowl.

Collins llamó a Jimmy Iovine, el gerente de Interscope Records, que había producido el disco "Rattle And Hum" de U2. Iovine vino inmediatamente. La gente de la NFL habló sobre el concierto de la noche previa y de los nombres en el techo y se preguntaban si U2 haría lo mismo en el Super Bowl. Iovine escuchó, entonces pidió usar el teléfono. Luego tomó el teléfono y llamó a Bono.

"La NFL tiene una gran idea y quieren que vengas a hablar sobre este tema," recuerda Collins que Iovine le decía a Bono.

Al día siguiente, Bono estuvo en una sala de conferencia de la NFL con Collins, Steeg, el entonces comisionado Paul Tagliabue, el jefe de operaciones Roger Goodell y el dueño de los Patriots, Robert Kraft. En la reunión, Bono presentó los planes para un show extravagante, incluso sugiriendo diferentes elementos de la música mundial. No todo el mundo estaba abrumado.

De hecho, U2 fue discutido dentro de las oficinas de la liga por varios días. Algunos señalaban que aquel especial de U2 en televisión no había conseguido un gran rating. Otros consideraban que una banda de rock irlandesa no sería apropiada para un Super Bowl tan cercano al 11 de septiembre. Al final, Tagliabue cedió y los planes avanzaron hasta que un problema mayor surgió unas semanas antes del juego. No había manera de darle potencia al equipo que proyectaría los nombres de las víctimas desde el techo del Superdome. Iban a tener que descartarlo. Collins estaba en shock.

"¡Hagan lo que tenga que hacer para obtener esa energía, incluso si tienen que poner un generador en el techo del domo!" les gritó a los organizadores. "La única razón por la que Paul Tagliabue aprobó esto era por los nombres proyectados desde el techo."

Finalmente, un generador fue colocado, la potencia necesaria fue entregada y el proyector funcionó. Pero aun había escepticismo. Luego del ensayo del viernes previo al enfrentamiento Patriots-Rams, Collins y un grupo de ejecutivos de la liga estaban dejando el domo cuando uno se quejó en voz alta: "Este va a ser el peor show de medio tiempo de la historia."

En cambio, se convirtió en uno de los mejores, la banda comenzó con "Beautiful Day", luego pasaron a una sombría versión de "MLK" y entonces cambiaron a "Where The Streets Have No Name". La lista de las víctimas pasó a través de la pantalla gigante que colgaba por encima del campo de juego. Al final de la última canción, la pantalla fue liberada y se derrumbó como lo hiciera una de las torres gemelas. Los nombres continuaron pasando por sobre el público y por techo justo como Collins había recordado de aquella noche en el Madison Square Garden.

Las críticas fueron impresionantes.

"Para algunos, puede parecer más bien un homenaje estridente, pero afectando de una forma extraña, funcionó, y de manera respetuosa," escribió The Washington Post.

The Boston Globe lo llamó, "El mejor show de medio tiempo en la historia de los eventos deportivos, sin lugar a dudas."

Al día siguiente, el manager de la banda le envió una carta a Collins que, en parte, decía: "Me compadezco por quien venga después."

Irónicamente, esa persona casi terminó siendo Bono. Por varios meses, estuvo hablando con la liga sobre un grupo de cantantes estelares parados en un escenario para el próximo Super Bowl en San Diego. Sería algo así como "We Are The World". Sin embargo, fue incapaz de reunir a todos juntos. Bono llamó a Collins para declinar. Pareció en ese momento que su breve carrera con la NFL había terminado.

Pocos sabrían que un desastre norteamericano totalmente diferente lo traería de vuelta.

La NFL nunca planeó tener un gran show de apertura para cuando los Saints retornaran al domo en 2006. Entonces, The Edge se involucró. Luego del huracán Katrina, el guitarrista de U2 ayudó en la forma de Music Rising, una fundación cuyo propósito fue comprar nuevos instrumentos para músicos en Nueva Orleáns que habían perdido todo en la tormenta. Fue The Edge el que se acercó a David Saltz, productor de los shows de apertura de temporada de la liga, con una idea para una guitarra colgante que pasaría por el campo de juego como promoción para Music Rising. Saltz volvió con Coplin con un discurso simple: "Esto podría ser grande."

Cuando el verano llegó a su fin, un aluvión de llamadas telefónicas se sucedió. The Edge convenció a Green Day para unírsele. Luego que Green Day dijo que sí, The Edge hizo lo mismo con el resto de los miembros de U2, los cuales estuvieron de acuerdo. The Edge fue con la liga y les pidió tocar la canción de 25 años titulada "The Saints Are Coming", de la banda punk escocesa The Skids. Repentinamente, Coplin se dio cuenta que, esencialmente, estaba dando un show más grande que la mayoría de las actuaciones de medio tiempo sin siquiera habérselo solicitado.

"Todo lo que habíamos estado hablando era mejor que de lo que habíamos planeado," dice Collins, que ahora está en la NHL. "Una vez que la liga se dio cuenta que sería un momento hermoso, simplemente despegó."

Pronto la forma de una producción enorme emergió con U2, Green Day y un número de famosos artistas de Nueva Orleáns, incluyendo a Rebirth Brass Band y Trombone Shorty.

Solo hubo un ensayo. Tuvo lugar el día previo al juego de los Saints contra Atlanta Falcons. Como ninguna de las bandas había trabajado juntos antes, la sesión que normalmente hubiera tomado una hora, terminó tomando cinco. Bono quiso agregar referencias a Nueva Orleáns a "Beautiful Day" y se paró en el escenario durante un largo tiempo garabateando palabras en una hoja de papel.

Coplin peleó para tener a los Saints corriendo al campo de juego para "The Saints Are Coming", pero el plan fue rechazado.

"¿Se imaginan lo grandioso que hubiera sido?" dice.

Cuando el ensayo finalizó, los miembros de U2 se subieron a una Suburban provista por la liga y fueron a unirse a una segunda línea en un desfile al otro lado de la ciudad. Davis recuerda que bailaron por las calles agitando unas plumas de avestruz mientras la multitud a un lado de la calle los miraban, ajenos a la locura de los hombres blancos que hacían piruetas detrás de la banda. Tomó a un hombre sin hogar, vendiendo agua de un carrito de compras para entenderlo.

Davis recuerda al hombre gritando, "¡Esa gente no sabe quién es ese que está ahí con ellos!"

"¡Ese es Sonny Bono!"

Entonces vino el show. Green Day tocó primero, cantando su hit "Wake Me Up When September Ends", respaldados por Rebirth y Trombone Shorty. The Edge se les unió. Luego de pasar por una breve versión de "House of the Rising Sun", irrumpieron con "The Saints Are Coming", Bono subió al escenario. Juntas las dos bandas tocaron "Beautiful Day" con Bono cantando su letra especial:

Crescent City right in front of you
Birds sing in broken trees
Coming home to New Orleans
Lower 9th will rise again
Above the waters of Lake Pontchartrain

(Ciudad Creciente justo en frente tuyo
Los pájaros cantan en árboles rotos
De vuelta a casa en Nueva Orleáns
Lower 9th resurgirá
Por encima de las aguas del Lago Pontchartrain
)

En el público aquella noche, la gente lloró. Doug Thornton, el manager general del domo y el hombre que supervisó la renovación, estaba en el campo de juego y se quedó mirando al público. Estaba preocupado que las luces, que se habían bajado para el concierto, no pudieran recuperarse y así les permitió que solo se atenuaran a los niveles que estuvieron en las noches cuando la gente tomó refugio de Katrina. De repente ver a la gente en los asientos en la misma luz descolorida fue abrumador. Y allí, en el campo de juego, lloró.

"Creo que para todos fue una noche emotiva," dice Lawrence Randall, director de programación de la NFL.

Collins agrega: "Yo estuve en la liga por nueve años e hice esto por seis. Para mí este show significó lo máximo porque no fue planeado. Solo tuvo un tremendo corazón."

No mucho tiempo después, U2 puso la versión del Superdome de "The Saints Are Coming" en su disco de grandes éxitos. Davis luego vio a The Edge y bromeó con que la banda "había creado un hit", justo allí, en Nueva Orleáns. Localmente ya lo tenían. A pesar que Coplin nunca logró su deseo de ver a los Saints salir al campo de juego con la canción aquella noche de 2006, la grabación está dentro del grupo que es pasado en el Superdome en los días de juego justo antes que el equipo deje el túnel. Es lo más cercano que muchos fanáticos de los Saints tienen como himno.

"La energía que esos tipos conjuraron fue literalmente irreal y los fanáticos de los Saints aun escuchan la canción para prepararse para los juegos," dice Chris Bravender, un fanático de toda la vida de los Saints de Nueva Orleáns. Pero la mayor contribución que U2 pudo haber hecho a la liga es la credibilidad. Después del Super Bowl de 2002, los organizadores del medio tiempo tuvieron problemas para atraer grandes espectáculos. Consiguieron a Michael Jackson en 1993 en Pasadena, California, y dejaron a Diana Ross sobrevolar el Super Bowl de 1996 en un helicóptero. Pero conseguir los nombres más grandes fue difícil.

"Después de U2 muchos tipos dijeron: 'Lo tenemos claro'," dice Collins.

Si no fuera por U2, agregó, la liga nunca hubiera podido ser capaz de conseguir a Prince, Paul McCartney y Bruce Springsteen como lo hicieron años atrás.

Entonces otra vez, si no fuera por un concierto unas semanas después de la peor mañana, una banda de irlandeses nunca hubieran sido la conexión de la liga a la recuperación de dos desastres norteamericanos.

Videos de "Mensch" y de "Stuck In A Moment" del DVD "Herbert Grönemeyer: I Walk Live"

A fines de noviembre del año pasado pudimos ver una muestra de la participación de Bono en el DVD de Herbert Grönemeyer. Ahora ya podemos ver los videos completos de los duetos de Bono y Grönemeyer en "Mensch" y "Stuck In A Moment (You Can't Get Out Of)".

"Mensch"

"Stuck In A Moment (You Can't Get Out Of)"

El concierto se celebró el pasado 21 de agosto en Postdam, Alemania y fue filmado para la edición de un DVD titulado "Herbert Grönemeyer: I Walk Live".

El DVD combina las propias canciones de Grönemeyer con sus clásicos favoritos. Además de los dos duetos con Bono, incluye canciones como "The Tunnel", "The Letter" (popularizada por Joe Cocker), "Always on My Mind" de Willie Nelson, "Marie" de Randy Newman y "I'm On Fire" de Bruce Springsteen.

"¿Seguir los pasos de Larry en el cine? Solo si interpreto a un guitarrista psicótico"

The Edge podría seguir pronto los pasos de su compañero de banda en el mundo del cine, pero solo si hiciera de una guitarrista psicótico.

Larry Mullen Jr. cambió su batería por la pantalla grande, recientemente, con un protagónico en el film irlandés "Man On The Train".

Y ahora The Edge, medita sobre ese movimiento, aunque el músico no lo niega del todo.

"Nunca diría nunca," le dijo Edge al Herald. "Larry lo ha estado haciendo muy bien, así que nunca se sabe."

"Tal vez Jim (Sheridan) podría ser mi director y podría interpretar a un guitarrista psicótico." Y el director de "In America", que ha recibido seis nominaciones al Oscar por su trabajo, también ha reaccionado bien a tal colaboración, diciendo que consideraría "absolutamente" trabajar con el músico en el futuro.

U2 está actualmente ocupado en el estudio, continuando con el trabajo en su 13º disco de estudio.

"No estoy seguro de cuándo exactamente saldrá, pero las cosas están yendo muy bien," dijo The Edge. "Todo aun está en desarrollo," agregó.

U2, con 36 años en el ruedo, espera lanzar un disco nuevo para fin de este año.

Edge: "Estamos buscando tener el disco para el fin del verano"

Bono y su esposa Ali, junto a Edge y su esposa Morleigh, estuvieron brindándole su apoyo al lanzamiento de la última exposición de su amigo Guggi en Dublín, el pasado jueves.

En dicho evento, Edge reveló que el nuevo disco de U2 está bien encaminado. Dijo: "Estamos buscando tenerlo para el fin del verano."

Fuente: TheSun.ie

Bono reconoce que Bill Gates ha cambiado el mundo entero dos veces

Bono se mostró con el magnate y compañero Bill por Dublín esta semana, y se deshizo en elogios hacia la naturaleza del multimillonario.

El cantante dijo: "Bill no solo cambió el mundo una vez con Microsoft. Lo cambió dos veces, porque lo que están haciendo con las vacunas es una cosa gigante si es que vives en ciertas partes del mundo, salvando incontables vidas."

Bono y Bill disfrutaron hasta tarde de una noche de bebidas en el lujoso hotel Westbury, con el líder de U2 revelando: "Él es un buen amigo y fue genial tenerlo aquí en Dublín."

La estrella de rock apareció junto a Gates y su esposa Melinda en la tapa de la revista Time cuando el trío fue galardonado por la mención "People Of The Year" de la revista en 2005.

Bono agregó: "Ahora hay 160 personas trabajando en dos organizaciones caritativas en las que estoy involucrado, (RED) y ONE, y eso es por Bill y Melinda."

Fuente: TheSun.ie

Entrevista a Neil McCormick realizada por U2 Brasil

Con motivo del lanzamiento en Brasil del libro de Neil McCormick, "Killing Bono: I was Bono's doppelganger", los amigos de U2BR.com tuvieron la oportunidad de entrevistar al periodista, músico y amigo de U2. En la charla McCormick habla sobre su libro, la película, su adolescencia y por supuesto, U2.

U2BR.com: Tu libro, "Killing Bono" estará siendo editado en portugués pronto este año. ¿Qué esperas de eso? Debe ser muy especial ver tu trabajo crecer, y alcanzar a diferentes personas, con un libro y una película posterior… ¿Qué piensas sobre eso? ¿Es algo extraño verte en una película?

Neil McCormick: Es muy emocionante ver mi libro traducido en otros idiomas. Actualmente se encuentra disponible en finlandés y alemán, y pronto lo estará en italiano, polaco y portugués. Se siente como si fuera una piedra que arrojé a un "estanque mundial" y que aun sigue enviando ondas más allá. Sin embargo, no envidio a los traductores. Me han hecho algunas preguntas extrañas. ¿Cómo explicas una broma de un adolescente (y muy irlandés) Bono diciendo "Up your bum, chum, with a big bass drum" en otro lenguaje? Simplemente significa, "¡Al diablo con eso!", pero una traducción literal sonaría tanto doloroso como físicamente imposible. La película es como otra traducción, otra versión. Sí, fue muy extraño verme… pero se que no soy yo, y la película no reemplaza mis propios recuerdos.

U2BR.com: Hemos visto el libro, vimos la película, pero ¿cómo fue en la vida real? ¿Cómo fue crecer no solo con los chicos de U2, sino que con otros personajes como Gavin Friday y Guggi? ¿Aun hoy siguen en contacto?

Neil McCormick: Bueno, espero que el libro explique como fue eso. Ha sido una aventura pero también ha sido una normalidad, conozco a esos tipos desde mi adolescencia así que nunca pareció algo especial como sería para alguien que solo los descubrió a través de su música. Aun sigo en contacto con U2, por supuesto, nuestras vidas se cruzan tanto profesional como personalmente. Mi amistad es principalmente con Bono y nos comunicamos, en estos días, básicamente vía mensajes de texto, y nos vemos cuando coincidimos en la misma parte del mundo. Y veo a todos los otros a través de esa amistad. Aun me sigo encontrando con Gavin y Guggi, los dos aun siguen siendo impresionantemente locos.

U2BR.com: Hablemos sobre Corpse & the Undertakers. ¿Cuándo te diste cuenta que no ibas a ser una estrella de rock? ¿Cuándo la realidad te "golpeo" el rostro?

Neil McCormick: No fue tanto un golpe repentino en el rostro sino más bien un lento golpe de gracia de una serie interminable de golpes. El peor momento fue cuando mi novia, Gloria, me dijo que era un perdedor. Yo cumplía 30 años, aun estaba tratando de conseguir ese esquivo contrato discográfico pero no quería ser un perdedor en sus ojos y eso me hizo sentir que necesitaba espabilarme, aun si eso significaba dejar la música. Pero en realidad, incluso cuando dejé de perseguir la fama, seguí creyendo en secreto en mi corazón que, algún día, eso sucedería. De todos modos aun sigo haciendo música. Tengo una banda que ocasionalmente tocamos en Londres que se llama Groovy Dad… porque somos elegantes [groovy]… y somos padres [dad]. La música es de por vida. Aun estoy con Gloria, así que obviamente ella decidió que no fuera un completo perdedor.


Clic en la imagen para ampliar

U2BR.com: Leyendo tu libro, podemos ver claramente lo duro que fue lidiar con el éxito de U2. Imagino que una de las grandiosas cosas del libro, es el hecho que podemos ver nosotros mismos la historia. Por supuesto, no fuimos al colegio con U2, pero todos hemos tenido la experiencia de ver a un amigo ser exitoso en nuestro sueño, pero vos pasaste casi cinco años sin estar en contacto con Bono. ¿Qué cambió en ese tiempo? ¿Puedes decir que verlo a Bono en una experiencia tan terrenal (el funeral de Bill Graham) te hizo sentir que ese Bono no era solo una estrella de rock, sino el chico con el que fuiste al colegio?

Neil McCormick: Muchas personas tuvieron la experiencia de ser eclipsados por amigos o familiares, esa es una de las emociones universales que movilizan al libro, no obstante, tener a tu amigo volviéndose la más grande estrella de rock del planeta lo hace un poco más inusual. Eso se hizo difícil para mí, incluso habiendo entendido que ese era mi problema, no de él. Aunque no vi a Bono por algunos años, eso fue parcialmente porque yo estuve ocupado buscando mi propia vida como periodista, y padrastro. Además, la vida era diferente entonces, fue previo al mensaje de texto, y al email, U2 estaba viajando por el mundo y yo me estaba acomodando en Londres. Pero en realidad, estábamos en contacto a través de ocasionales llamadas telefónicas o de mensaje transmitidos por amigos comunes y solía escuchar de Bono de vez en cuando, a veces inesperadamente. Lo que dejé de hacer es mantener un contacto continuo. Yo no tenía expectativas de estar en el backstage si ellos realizaban un concierto. Dejé ir a U2, realmente, para sacarlos de mi mente. Encontrarme con ellos nuevamente en el funeral de Bill fue un momento interesante porque volvimos a estar juntos, viejos amigos, reunidos para llorar a un viejo amigo. Fue, supongo, una especie de experiencia sanadora para mí, verlos a ellos nuevamente en esa luz.

U2BR.com: En recientes entrevistas, Bono dijo que tiene miedo que U2 sea "irrelevante", incluso con los números de la última gira (fue la más grande de todos los tiempos), y todo el éxito, ¿crees que U2 aun es como "The Hype" y "Feedback"? ¿Una banda que siempre está luchando con la presión de hacer lo mejor que puede? ¿Quizá su reinvención sea la clave para el éxito, a sabiendas que siempre se puede mejorar, y ser mejores, tomando riesgos y "poniéndose en riesgo ellos mismos"?

Neil McCormick: Son muy impulsivos y mucho de eso viene de Bono, que tiene esa inquietud e implacabilidad sobre si mismo, que creo (como lo dejé claro en mi libro, y luego hablamos más cuando escribí "U2 by U2" para ellos) viene de la muerte de su madre a tan joven edad, y la ausencia que siente en su corazón. Realmente no es algo que envidiar. Pero siempre ha tratado de seguir para adelante. Hemos tenido varias conversaciones sobre la relevancia de U2. Ha sido un gran tema para Bono, incluso durante la gira 360º. La última vez que lo vi fue en agosto pasado en Berlín, y estaba muy entusiasmado y orgulloso por la música que U2 estaba haciendo, pero extrañamente, no parecía apurado. Él sabe que el mundo realmente no necesita otra grabación de U2. Así que quiere estar seguro que cuando entreguen uno, sea el más grandioso disco que puedan hacer.

U2BR.com: ¿Y puedes entregarnos algún adelanto sobre el nuevo disco de U2? Imaginamos que quizá el disco pueda salir en algún momento de la segunda mitad de 2012. ¿Lo has oído? ¿Es algo que nos puedes contar? No le vamos a decir a nadie.

Neil McCormick: He jurado guardar el secreto. Lo que ayuda es que realmente no se nada al respecto.

U2BR.com: ¿Cómo imaginas que será el futuro de la música? No solo sobre U2, sino ¿qué piensas sobre que los medios físicos como los compactos van a desaparecer? ¿El futuro es: canciones descargadas, discos digitales, increíbles aplicaciones para móviles y esos tipos de cosas? Personalmente, aun sigo comprando CDs e inclusos vinilos, pero ¿crees que eso en algunos años no será nada más que recuerdos?

Neil McCormick: El futuro está aquí. El CD está muriendo y con eso se irá el disco como una forma de experiencia larga. Las descargas de singles son los medios actuales. Pero, para aquellos artistas especiales que necesitan una forma larga para expresarse (y contaría a U2 aquí), creo que aun encontrarán una audiencia ansiosa por escucharlos.

U2BR.com: Bueno, arribamos a la última pregunta, ¡y solo puedo agradecerte por esta oportunidad! Te hemos conocido por la banda, pero nos hemos vuelto fan de tu trabajo, no solo de "Killing Bono" y "U2 by U2", sino que disfrutamos leyendo tus críticas y comentarios. Ahora esas imágenes en los créditos de la película son fabulosas, pero debo preguntar: ¿qué es eso de ese hombre desnudo tocando la guitarra dentro de un bote de basura? ¡Es simplemente… arte!

Neil McCormick: Eso es de un video que hicimos un verano caluroso de 1982 con nuestra banda Yeah! Yeah! Pedimos prestada una cámara de video e hicimos una mímica para un demo que habíamos grabado que se llamaba "Is That You". Hacía tanto calor, que nos sacamos los pantalones. ¡Ah, ser joven y flaco, nuevamente! Estoy seguro que lo puedes encontrar en algún lado en Internet. Todo está allí.


Clic en la imagen para ampliar

A 30 años de la primera entrevista de Bono en The Late Late Show

En su charla debut con el anfitrión Gay Byrne, un Bono de 23 años trató sin respeto a las drogas y a la gente que "juega juegos de rock and roll".

Un Bono inocente comenta: "No uso drogas, creo que es muy aburrido. Si quiero ver flores en una pared, conseguiré esa especie de papel tapiz."

El video de 1983, filmado luego que la banda había completado el video de "New Year's Day", acaba de ser reeditado por los archivos RTÉ.

En ella, Bono revela que la banda está muy alejada de los estilos de vida del rock y que no van por ese camino. Destacó: "Es gente que se lleva la peor parte, no jugamos esa clase de juegos del rock and roll."

"Algunas de esas personas destacadas juegan esos juegos, los clichés."

El presentador Gay Byrne entonces llevó a Bono a su participación en "alcohol, sexo y todas esas terribles cosas." El recientemente casado Bono, que había contraído matrimonio con su amor de la infancia Ali, meses antes en 1982, le contestó: "Tu tienes una esposa, Gay. Sabes todo sobre eso, yo también. Creo que es parte de la vida cotidiana."

El enamorado Bono entonces presentó a su encantadora señora Ali a Gay y a la audiencia de The Late Late Show.

Dijo: "Ella es Ali, ella era Ali Stewart, ahora es Ali Hewson."

El pequeño rockero entonces se burló de Byrne acerca de que no lo había invitado a su casa.

Dijo: "Somos vecinos y aun no nos has invitado a tomar el té."

Fuente: TheSun.ie

"Hold Me, Thrill Me…" de "From The Ground Up: U2.com Music Edition"

"Nuestro guiño al Glam Rock," explica Edge en su nota sobre la canción en "From The Ground Up: U2.com Music Edition". "Solo tienes uno…"

El penúltimo de los 15 temas del CD edición limitada "Selecciones de Edge", "Hold Me, Thrill Me…" fue un momento destacado del U2 360º con Bono volando por sobre el escenario en su propio micrófono volante iluminado. ¿Lo recuerdas?

El Tributo Inolvidable: MLK, U2 y cómo se hizo "Pride (In the Name of Love)"

MLK, además de muchas otras cosas, fue música.

El ritmo y la melodía que impregnó Martin Luther King Jr. fue evidente no solo en la forma en que se movía y hablaba, sino que también en la manera en la que inspiró musicalidad a otros. Uno de los grandes oradores de nuestro tiempo, si no de todos los tiempos, el dominio del lenguaje de King hizo de sus discursos líricos una afirmación de la vida.

En su persecución no violenta por la igual en los derechos civiles, una entrega a capella de palabras de MLK fueron suficientes para levantar pasiones, él no sonaban como gaitas o una trompeta de caballería, pero escuchar su voz inmediatamente te electrifica, y una vez más fortalece para la lucha.

Fue un instrumento que por derecho le valió el premio Nobel de la Paz, y ayudó a solidificar su legado como un líder intelectual por años a través de emblemáticos discursos como "Tengo un Sueño", y tantos otros.

"Pride" - Un viaje emocional

No es de extrañar, entonces, que su influencia esté impresa dentro de lo que tradicionalmente llamamos música, canciones con cantantes, guitarras, baterías, bajos y teclados. Desde el sampleo de Michael Jackson a Paul McCartney y Common, de Orb a Linkin Park, y muchos otros, MLK ha servido como una fuente poderosa de sonido.

Sin duda, una de los tributos musicales más grandiosos a MLK surgió en la forma de "Pride (In The Name Of Love)", la obra maestra de U2 del disco de 1984 "The Unforgettable Fire." "Pride" es una de las confluencias cósmicas que definen un clásico: el trabajo de una guitarra maravillosamente rítmica de The Edge, el gran ritmo del baterista Larry Mullen Jr. es simultáneamente complejo y satisfactoriamente simple. El reflexivo basamento del bajo de Adam Clayton. Y entonces, viene la incomparable voz de Bono, empezando con una asombrosa tranquilidad en el verso antes de elevarse a espeluznantes alturas en el estribillo.

"Pride" es una canción estructuralmente simple, y ese ciclo en espiral ascendente solo se rompe con el puente. A la marca de 1 minuto 40 segundos aparece lo que es ciertamente el más complicado arreglo de guitarra alguna vez grabado en la historia del rock: ocho repeticiones consecutivas de la misma nota simple, energizada exquisitamente por la única batería de pedales de delays y otros efectos de Edge.

Si "Pride" te gusta, entonces tu experiencia con la canción son 3 minutos 49 segundos de perfección. Donde sea que escuches, cualquier parte, voces, guitarra, bajo, batería, lo que se escucha es profundamente conmovedor, y construye un impulso a medida que la canción se dispara hacia adelante. El grupo de voces que aparecen en el tercer estribillo es el elemento perfectamente imperfecto que de alguna manera lleva a "Pride" aun más alto, conectando a la banda y a los oyentes a la historia cambiante del héroe de la canción, una ronda de fogón donde 1 millón de personas pueden fácilmente unir sus manos.

Al igual que el propio MLK, la canción consigue mucho en tan poco tiempo. Y en otro paralelo, en lugar de disminuir, el poder de "Pride" solo crece con la repetida exposición.

Visión desde el estudio

Una persona con una perspectiva única sobre el monumento musical a MLK de U2 es el ingeniero de sonido Kevin Killen. Trabajando junto con los productores de "The Unforgettable Fire", Brian Eno y Daniel Lanois, en su Irlanda natal, Killen estuvo presente en las numerosas sesiones de grabaciones que terminaron armando la canción.

Como parte del equipo de ingenieros que había grabado los discos "War" y "Under A Blood Red Sky" de U2, Killen ya había sido invitado a la primera fila de las considerables capacidades de la banda. Como fue bien documentado, el primer conjunto de sesiones de "The Unforgettable Fire" tuvo lugar en el pintoresco Slane Castle del condado de Meath, con un sistema de grabación portátil de 24 canales provisto por la compañía de grabación Effanel Music de Randy Ezratty. Luego de un mes de trabajo en Slane, U2 y el resto de su equipo se reubicaron en las condiciones más controladas de Windmill Lane Studios de Dublín para finalizar el disco.

Antes de que pudiera alcanzar el estado inmaculado que escuchamos hoy, Killen recuerda que "Pride" tuvo que superar algunas luchas serias antes de completarse en Windmill Lane. "Había dos problemas," recuerda Killen, tomando un descanso de una sesión de mezcla en el estudio de Ezratty en el vecindario de Chelsea, Nueva York. "Bono no había establecido la letra final para la canción, y entonces estábamos constantemente viendo los arreglos para ver si había algo que le impedía finalizar la letra. Y la parte de batería de Larry estaba demostrando ser difícil, especialmente intentando ingresar al estribillo."

"Pero entonces Bono, finalmente, fue capaz de conseguir la letra de la manera que quería, y ejecutar la pista. No fue una palabra particular la del problema, sino que estaba tratando de expresar el sentimiento exacto. Él sabía lo que estaba tratando de decir, pero fue un desafío obtener lo correcto."

El momento de la creación, cuando Bono encontró lo que estaba buscando, fue inmediatamente evidente para todos en Windmill Lane. "La primera vez que le cantó la letra finalizada a todos en la sala de control se miraron entre sí y dijeron, 'Definitivamente es esa'," dice Killen. "Fue tan obvio que se sintió cómodo cantando esa letra."

Las líneas finales poéticas habían llegado. Habían escrito sobre el grandioso Martin Luther King Jr., pero podrían haber sido dichas por él mismo tan fácilmente, en uno de sus inolvidables discursos: "Temprano en la mañana, 4 de abril / Resuena un tiro en el cielo de Memphis / Libre al fin, ellos tomaron tu vida / Ellos no podrán tomar tu orgullo."

Mucho de "Pride" ya estaba grabado en ese momento, repentinamente había llegado el momento de lanzarse al siguiente nivel. Un micrófono AKG C12 estaba esperando por Bono, conectado al preamplificador de una consola SSL Serie E con un compresor LA-2A insertado a la salida del buss.

A la medida que el cantante se acercaba al micrófono en la sala en vivo, Killen se acercaba al gran momento en la sala de control, una mano lista en el control remoto de la grabadora de cinta Otari MTR 90, el joven ingeniero estaba listo para grabar lo que nunca jamás olvidaría.

"La cantó en una toma," dice Killen. "Recuerdo teclear en la máquina de grabación. Cada cabello de mi cuerpo se erizó. Fue un momento muy emocionante. Él dijo algo tan conciso y tan perfecto sobre la vida de MLK."

Impacto perdurable

Killen tuvo el gran privilegio que solo un ingeniero, productor y compañeros de banda de un artista pueden experimentar: estar allí para los momentos mágicos de la grabación de una canción clásica, teniendo la primera escucha del sonido que llegará a millones de oídos durante años y años.

Y, por supuesto, Killen no fue el único a quién se le estremeció el cuerpo con el sonido de "Pride (In The Name Of Love)". Lanzado como single principal de "The Unforgettable Fire" en septiembre de 1984, fue el mayor hit hasta ese momento de U2, rompiendo el Top 5 en el Reino Unido, y el Top 40 en los Estados Unidos. A pesar que su mayor posición en el Hot 100 de la Billboard fue solo el Nº 33, "Pride" estuvo inexorablemente conectada con el cambio que llevó a U2 a ser lo que es hoy, una banda muy, pero muy rockera.

"Cuando la banda llegó aquí en 1984," dice Killen, "hubo una reacción muy positiva a la canción. Y ese fue un período muy especial, derivado del hecho que la banda estaba tratando de hacer algo diferente a los tres discos anteriores."

"En aquella gira, ellos fueron de tocar en teatros muy chicos con 2500 asientos a salas más grandes con 4000 asientos. Seis meses después de eso, estuvieron tocando en arenas, así U2 vio su carrera despegar desde el lanzamiento de ese disco, a un nivel diferente. Y cuando los ves tocando 'Pride' en vivo, te das cuenta que es bajo, batería, guitarra y voz, y no adornos. Simplemente funciona muy bien, muy poderosa, muy emocional."

Estar allí

Cuando los grandes líderes surgen, su poder para inspirar acción y arte es un regalo exclusivamente de ellos para el mundo. Creciendo en Irlanda, es razonable esperar que Kevin Killen no tuviera idea de que la vida de Martin Luther King ayudaría a cumplir la aspiración sostenida por muchos en la industria de la música, tener un rol en la elaboración de una canción atemporal.

"En el momento en el que trabajamos con ellos, muchos ingenieros esperan por canciones que se vuelvan clásicos," dice Killen, cuya carrera ganadora de premios Grammy continúa, con grabaciones para clientes como Peter Gabriel, Elvis Costello, Kate Bush, Jewel, Bon Jovi, Shawn Colvin, Shakira, Sugarland, Bryan Ferry, y Duncan Sheik. "Cuando uno consigue ser parte de uno de ellos, o de varios de ellos, se vuelve fundamental en tu carrera. Siempre estarás asociado con el proyecto, y eso nunca te lo pueden quitar. Ya sea que tu participación sea larga o corta, siempre estarás conectado."

"Cuando me siento y escucho 'Pride'," continúa, "puedo recordar esa secuencia crucial de eventos que ocurrieron cuando la canción pasó de ser difícil de grabarse, a estar realizada. Miras a tu alrededor en la sala, y te das cuenta que capturaste un momento muy especial. Ese momento permanece contigo por siempre."

Ingenieros y productores que anhelan esa sensación necesitan mucha suerte para estar en el lugar correcto, en el momento correcto. Pero Kevin Killen sabe que los profesionales del audio, que están enfocados en la música, pueden también activar su búsqueda por un clásico en una profecía que tiende a cumplirse por su propia naturaleza.

"Obviamente, todos queremos trabajar con un artista que tiene algo que decir," señala. "Nuestro trabajo es poner de alguna manera el escenario para que verdaderamente puedan expresarse en ese medio, y transmitir lo que ellos intentar sacar. Si puedes ser parte de ese proceso, puede ser muy gratificante no solo para ti, sino para el artista."

Intentar

En un caso mágico las cosas vuelven al punto de partida, una luz hizo que MLK brille tan brillantemente que permitió a muchos millones expresar lo que realmente eran.

Equipado con su voz y puntos de vista, a menudo con la ayuda de un micrófono, Martin Luther King Jr. ingenió un movimiento que inequívocamente impactó al mundo. U2 estaba entre los muchos que habían escuchado su llamado. Ellos reflejaron ese espíritu por siempre en una canción.

Sin importar cual sea tu estilo de vida, la oportunidad de tener una mano en un trabajo eterno, o incluso en una actitud que cambie al mundo, puede estar más cerca de los que crees. También puedes crear algo que califique. Todos nosotros deberíamos ciertamente intentarlo.

David Weiss.

The Edge y U2 respaldan la educación musical para crear nuevas generaciones de estrellas

El legendario guitarrista de U2, The Edge, ha elogiado el trabajo del programa educativo "Music Generation" para hacer de la música un deber entre los jóvenes.

The Edge dijo: "A lo largo de los años, ha habido una tendencia para que la música no sea una prioridad, pero lo genial de 'Music Generation' es que la está poniendo nuevamente donde necesita estar."

Explicando porque él eligió ayudar cuando U2 raramente hace público su nombre en tales iniciativas comentó, "Creo que sentimos que esto era algo que tomaría fuerza por la asociación. En la mayoría de los casos no es así, así que no es apropiado, en este caso realmente quisimos poner nuestro nombre, creemos firmemente en esto."

Él estuvo en el lanzamiento del programa "Desarrollo de la Diversidad en la Educación Musical de Irlanda", una nueva asociación de dos años entre St Patrick's Collage y Music Generation, que es un programa nacional de educación musical fundado por U2, Ireland Funds y agencias locales.

El nuevo programa de investigación ofrecerá una valiosa información sobre la educación musical en Irlanda para hacer frente al vacío informativo en esta área.

The Edge agregó, "Estamos absolutamente encantados de que el Departamento de Educación se haya comprometido en la financiación a largo tiempo de este brillante proyecto que es Music Generation. La respuesta ha sido increíble con más de 5 mil niños y jóvenes tomando clases de música. Es una fuente de gran orgullo para U2 que junto con The Ireland Funds hemos sido capaces de intervenir y mantener en marcha luego que los recortes del gobierno lo pusiera en riesgo en 2009."

U2 y The Ireland Funds donaron 7 millones de euros al programa cuando la financiación fue cortada.

Hoy el Ministro de Educación de Irlanda, Ruairi Quinn, confirmó que su departamento comenzará a financiar el proyecto de manera escalonada desde julio de 2014.

En el siguiente video Edge explica por qué este proyecto es tan importante para U2.

Audios de "Walk On", "One" y "I Shall Be Released" del concierto "Electric Burma"

Mientras esperamos la fecha de lanzamiento del DVD de " Electric Burma: Un Concierto para Aung San Suu Kyi" podemos escuchar el audio de las canciones interpretadas por Bono en el homenaje realizado a Aung San Suu Kyi en Dublín en junio del año pasado.

Bono aquel día interpretó junto a Damien Rice, que ocupó el lugar de Edge que no pudo ser parte del evento por el fallecimiento de su madre, las canciones de U2 "Walk On" y "One". Luego se les unieron todas los artistas y celebridades que participaron del evento para interpretar todos juntos el cover de Bob Dylan "I Shall Be Released".

En el siguiente reproductor puedes escuchar las tres canciones capturadas en el emotivo concierto en honor a Daw Suu.

El 27 de diciembre pasado fue transmitido por la cadena de televisión irlandesa RTÉ la versión televisiva del documental, desde U2Torrents.com puedes descargarte el video.